Peliculas Palote - Volumen 14

Titulo original:
The Hurt Locker
Titulo español:
¿? ¿? ¿?
Año:
2008
Director:
Kathryn Bigelow
Reparto:
Jeremy Renner
Anthony Mackie
Brian Geraghty
Nota IMDB:
8,00 [link]





Estados Unidos comienza a superar la Guerra de Iraq, o al menos lo intenta. Derrota, victoria, o próxima huida vergonzosa, pongamosle el resultado que queramos, ellos harán lo mismo. Las películas, libros y series de television empiezan a pulular por todas partes. Como ya pasara con el 11-S los psicólogos y expertos coinciden. Si los dramas, las ficciones y el dinero, que es lo que hay detrás de todo, ya tienen libertad para retratar este tema, no debe ser tan importante. La herida no debe doler tanto. Aunque mirándolo por otro lado esto podría ser solo parte del tratamiento.

Kathryn Bigelow vuelve con un gran proyecto tras las cámaras después de la muy decente (y nada más) "K19 - The Widowmaker" (2002), y lo hace por todo lo grande. "The Hurt Locker" la coloca en la primera fila de los directores de acción y lo hace además con una película independiente, que recorrió festivales en busca de la ansiada distribución de una gran cadena. Finalmente lo consiguió, y por todo lo alto. La película no es para menos. Por una vez los distribuidores y los grandes estudios no acusaron su tradicional miopía y eligieron una película con mayúsculas. Un drama bélico intenso, muy bien hecho, mejor aun narrado y bien llevado con un sentido del ritmo, unos personajes y unas interpretaciones de primera fila. El cine bélico atraviesa malos momentos (igual que el de acción tradicional), no es ninguna verdad oculta, pero este el camino para volver a la batalla y, sobre todo, para ganarla por victoria aplastante.


"The Hurt Locker" nos lleva con una compañía de artificieros y especialistas del Ejército de los EEUU instalada en Iraq. Su misión, de todo menos sencilla, consiste en analizar y desactivar todos los artefactos explosivos que se encuentren en la zona. Incluyendo coches bomba, cuerpos de muertos con explosivos en su interior, antiguos proyectiles o terroristas suicidas arrepentidos. El Sargento Willian James liderará un equipo de tres hombres que deberá sobrevivir a su día a día durante más de un mes a la espera de su ansiado relevo.

Si una película de acción basada en unos artificieros ya tiene todo el material para resultar interesante una que este ambientada en una región en guerra, en un auténtico polvorín, como es el actual Iraq tiene el mejor material entre manos. Y por suerte el equipo sabe aprovecharlo. En una duración de dos horas exactas nos embarcamos en el Hummer de la compañía con los tres soldados y asistimos junto a ellos, de primera mano, la tensión, el nerviosismo y también la satisfacción de un trabajo bien hecho y, por ello, de poder vivir un día más. El adicto a la adrenalina del Sargento James (un perfecto Jeremy Renner, que parece atado al uniforme de soldado en sus últimas peliculas), el racional y analizar de Sanborn (Anthony Mackie) y el complejo y temeroso Elridge se enfrentan durante su servicio con bombas trampa y emboscadas, y lo peor y más importante, una lucha contra si mismos y su oficio. "Cada día, cuando salimos, es vivir o morir. No hay nada más". Y no lo hay, no para ellos. Y así lo terminaremos sabiendo nosotros mismos cuando la película termine. Una película rodada con un ritmo muy bien mantenido y que nos lleva, sin climax espectacular ni artificios de guión, hasta el comprensible final de una historia que no podía acabar de una forma distinta. Como el Coronel le dice a Elridge; "La guerra es toda una experiencia para un hombre". Lo es, sin duda, pero nadie dijo que fuera una buena experiencia.

La película se estrenó el año pasado en las salas americanas con un éxito sobresaliente pero, por desgracia, hasta el momento parece que no saldrá de allí en un tiempo. La información de Internet la coloca en el limbo del "proximamente". No sería normal que sufriera más retraso. Mucho más rápidamente llegan a nuestras salas subproductos horribles que no merecen sitio en una cartelera. Que alguien haga un hueco para la compañia Bravo. Se lo han ganado.

Reiniciando sistemas

Considero que este robot funciona en base al tiempo libre del que disponga su amo (que no es otro que el que escribe). Hace meses era una persona muy ocupada, y el robot sufrió la desconexión parcial. El precio a pagar por una vida encarrilada. Ahora volvemos al principio y debo volcar las energías sobrantes en algo que no sea el trabajo que NO tengo. El robot parece que esta destinado a vivir solo en los malos momentos. Cobra vida cuando todo lo demás desaparece. Su poder es, en base, maligno y las adversidades su fuente de energía principal.

Actívate entonces. Vuelve a la vida. Y espero que cuanto antes vuelvas a la vida, antes vuelvas a "morir". Y ahora toca gritar eso de.. "¡Esta vivo! ¡¡Vivo!!"

Microreflexiones

Prometo actualizar alguna vez. Prometo actualizar de nuevo. Prometo actualizar de vez en cuando. ...prometo actualizar.

El Padrino de Bagdad



Ser italiano, español, chino o árabe poco debe importar cuando se quiere alcanzar el máximo poder a cualquier precio. Las reglas son las mismas sin importar la religión, nacionalidad o la época que a uno le toque vivir. Sacrificios, traiciones, golpes de autoridad, favores prestados, favores devueltos, más traiciones y una mente con poca o ninguna ética (si es que realmente existe "eso"). Y todo esto se descubre sin casualidad, sentado en el sofa con una cena improvisada y recien llegado a casa. El capítulo se termina y al ver el copy final de la HBO el puzzle se completa. Ahora me explico la calidad, los diálogos, los personajes, los planos, el montaje y el TODO convertido en una nueva joya directa a la televisión regalada por los señores del Home Box Office. De penalty o premeditado me quedo con este niño, aunque sea uno de los mayores hijos de puta que veré en televisión (y espero que solo allí). Tiembla, Tony Soprano. Tiembla, Michael Corleone. Hay un nuevo gallo buscando pelea y vienen pisando muy fuerte.

Colaborariones Roboticas

Me proponía, a instancias del Álvaro ese, escribir un artículo general sobre buenas películas ambientadas en la, de momento, última guerra civil española. Y utilizo el imperfecto porque, después de darle algunas vueltas, he preferido centrarme en sólo tres de ellas, y, para más inri, las tres del mismo director: Pedro Lazaga. Si indagáis en la filmografía de este director, probablemente lo que más os suene será nada más y nada menos que Sor Citröen. Pero, antes de que apaguéis el ordenador y huyáis gritando a esconderos debajo de la cama, os tranquilizaré: en las películas a las que me refiero ni sale Gracita Morales ni se trata de comedietas españoluchas. Nada más lejos de eso.

La Patrulla, La Fiel Infantería y Posición avanzada. La, en mi humilde opinión, Santísima Trinidad de las películas sobre la guerra filmadas durante el franquismo. Ni son panfletos en la línea de Raza o Sin Novedad en el Alcázar, al estilo de lo que se rodaba en la inmediata postguerra, ni son moñeces progres como la mayoría de lo que se ha rodado en los últimos veinte años sobre el conflicto. Se trata de clásicos olvidados, que ya no buscan agasajar a la dictadura ni convencer a nadie sobre unas ideas políticas. Son películas sobre los seres humanos que habitaron las trincheras, no sobre el bien y el mal, y, por lo tanto, complejas y alejadas de maniqueísmos anteriores y posteriores, si se sabe leer entre líneas y no se olvida el contexto de falta de libertades de la época en la que se rodaron. Paso a comentar brevemente cada una de ellas, por orden cronológico, que no de preferencia:

La Patrulla: sueños rotos

Vale, de acuerdo, la película arranca justo en el momento en el que termina la guerra, pero trata sobre las consecuencias de ésta muy directamente, así que la meto en el saco. La premisa es, a mi manera de ver, brillante: al caer finalmente el frente de Madrid, los miembros de una patrulla franquista se hacen una foto de grupo, y prometen volver a reunirse, en ese mismo lugar, diez años después. Así parte la historia de un grupo de jóvenes del bando vencedor, cargados de ilusiones y expectativas ante el futuro que la victoria les abre, pero que verán cómo el mundo que creen a sus pies les responderá con dureza y amargura, en mitad de una postguerra dura y gris. A diferencia de las otras dos películas que comentaré, no es una cinta bélica, y, pese a que tiene sus momentos de acción (es una de las escasas películas que tratan el espinoso tema –para el Régimen- de la División Azul, dicho sea de paso), es más bien un drama áspero, triste, sobrecogedor.

La Fiel Infantería: la superproducción maltratada

Si hay algo parecido a una superproducción hollywoodiense sobre nuestra Guerra Civil, eso es La Fiel Infantería. Romances, tecnicolor, reparto estelar, grandes batallas con miles de extras… Pero La Fiel Infantería es algo más. Es la película que me hizo descubrir a ese pedazo de escritor –y sin embargo falangista- que es Rafael García Serrano, guionista del film. Rezuma por momentos un realismo a la europea (o a la española, con perdón) que se alterna con un clasicismo a la americana digno de los grandes maestros. Y contiene una escena que prácticamente por sí sola justifica su visionado: el batallón Barleta, con los protagonistas, camino de la primera línea tras un permiso, cruzándose con una caravana de acemileros que transportan a los muertos y heridos desde el frente. En ese instante, se produce el momento mágico: los hombres comienzan a cantar, para subir la moral, para alejar el miedo a la muerte, todo eso con los rescoldos humeantes de un pueblo arrasado como fondo. Esa escena transmite tal tangibilidad (los planos de los soldados marchando sudorosos, polvorientos, cargados con sus macutos en los que resuena la impedimenta son casi palpables), acompañada de un pathos tan elevado, que dudo haber visto nada parecido en cualquier película española, anterior o posterior. Os dejo el enlace, pero si pensáis ver la película en algún momento de vuestras vidas, os recomiendo que no lo veáis fuera de contexto:

Pero a la vez es una película maldita, olvidada. Tan maldita que el original desapareció (o fue eliminado por la censura, según la versión, al tratarse de un film demasiado crudo para lo que se toleraba en la época), y ha tenido que ser restaurado a partir de una copia muy deteriorada, llena de saltos, grano, rasguños, y con un sonido horrible que desmerece el conjunto.

Y, por último: ¿por qué portento puede ser que una película que finaliza con una furiosa y desesperada carga a la bayoneta acabe con un mensaje de reconciliación y no chirríe?

Posición Avanzada

Decidme si con sólo ver éstos créditos iniciales (que entre colegas comparábamos con la intro de Apocalypse Now) no entran ganas de tragarse lo que quiera que venga detrás, aunque sea el mayor mojón que haya concebido la mente humana…

Pues afortunadamente, de mojón, nada. Para mí, la mejor de las tres. John Ford meets La Vaquilla meets John Houston meets Sin Novedad en el Frente. Poco más puedo decir, salvo ésto: Antonio Ferrandis, fuiste un grande.

* * *

Animáos y dadle caña a la mula.

Los de Barleta somos galantes, viva la madre que nos parió…


Por primera vez, y sentando un bello precedente de próximas colaboraciones, cuelgo esta entrada de mi gran colega, cibérnetico y real, llamado Duxbellorum. Con el tiempo le amareis tanto como a mi, por las buenas o por las malas.

Peliculas Palote - Volumen 13


Titulo original:
The Winds That Shakes the Barley.
Titulo español:
El Viento que Agita la Cebada.
Año:
2006
Director:
Ken Loach.
Reparto:
Cillian Murphy.
Padraic Delaney.
Liam Cunningham.
Nota IMDB:
7,6 [link]




Ken Loach es un gran director. Sus peliculas destilan un estilo puramente clásico, de ritmo pausado y bella fotografía que las hace cada vez más disfrutables a buenos paladares que no se conforman con los dias videocliperos que no ha tocado vivir. Es tambien un director comprometido, con peliculas polémicas, que nadan en el fango donde nadie quiere meterse voluntariamente porque mancharse esta muy mal visto hoy dia. El más fiel heredero del realismo social británico. "Tierra y Libertad (Land and Freedom)" (1995), "Mi Nombre es Joe (My Name Is Joe)" (1998), "Pan y Rosas (Bread And Roses)" (2000) o "Solo un Beso (Ae Fond Kiss)" (2004) sean probablemente sus peliculas más destacabas. Cada una empapada de una temática distinta, desde la Guerra Civil Española a una familia inmigrante sudamericana intentando sobrevivir en Los Angeles. Una de sus últimas peliculas, y de las mejores de su filmografía, la aqui elegida, no se descuelga de la temática social y vuelve a escoger un tema agrio, polémico y que le valio muchas críticas (y con razón, como se verá más adelante) en su propio pais natal, Inglaterra. Criticas y polémica aparte esta pelicula explota en calidad en todos sus apartados y fruto de ello no sorprendio en el Festival de Cannes cuando se coronó como la mejor película del festival y ganó la Palma de Oro.

Damian y Teddy son dos hermanos nacidos en una humilde familia de granjeros irlandeses. Hartos de la opresión británica en su región, y en todo su país, no tardaran en aliarse junto a varios amigos, vecinos y compañeros de trabajo en la joven resistencia armada irlandesa, conocida como IRA, que lucha por la indepencia. Juntos participaran en la lucha política y militar de la organización convirtiéndose en enemigos principales de la corona británica y juntos deberán elegir si continuar con las armas para siempre, en busca del utópico objetivo, o plantearse otros caminos más pacíficos cuando el precio comienza a ser demasiado alto.

Una pelicula inglesa que trate el tema del IRA, y más aun si está dirigida por uno de los directores más respetados y afamados de su filmografía, siempre será vigilada con lupa. Aunque el tema de la organización terrorista irlandesa sea hoy dia residual o incluso inexistente (que envidia...) su acercamiento sigue vigilado por todos. Ken Loach parece obviar la repercusión de la pelicula (como buen cineasta comprometido que solo se preocupa por la obra) y se postula claramante a favor de los protagonistas irlandeses, y por consiguiente la banda armada conocida por todos. Blanco y negro son los únicos matices que admite la pelicula. Las tropas inglesas son una banda de "salvajes" asesinos y asaltadores de hogares mientras los románticos e idealistas irlandeses son la única salvación para la población civil. Habitual en Loach es que tome partido en sus peliculas pero pocas veces de manera tan clara y decidida, y mucho menos por un "bando" tan enemistado con todos. Toda esta radiografia del señor Loach originó una salvaje campaña publicitaria en contra de la pelicula, calificándola como la pelicula más Pro-IRA de la historia y asegurando que era un anuncio perfecto para los independentistas armados. Punto más criticable y negativo de la cinta y que hace flaco favor para una pelicula que destaca por si sola y que no merece ser manchada con política. Casos similares, y demasiado a menudo, vivimos en nuestro país cada vez que una pelicula española toca el peliagudo tema de la independencia o terrorismo vasco. "La Pelota Vasca", (joya) un excelente documental de mi detestado Julio Medem, o la última "Tiro en la Cabeza", la patochada pretenciosa de Jaime Rosales, son dos claros ejemplos, pero no los únicos.

Olvidando el pregón político, dejando las enseñanzas y la eduación histórica para el terreno personal de cada uno y criticando la película unicamente, tenemos un trabajo redondo, con unas interpretaciones muy creibles, y algunas muy destacables, y con unos momentos magistrales en el metraje. Las primeras ejecuciones a los "traidores" (crios imberbes incluidos) o las discusiones entre la parte política y la parte armada de la organización nos enseñan con crudo realismo los sacrificios y las diferencias más palpables entre la bala y la palabra. La parte final de la pelicula, sublime en sus últimos quince minutos nos deja clavados en el asiento y, pese a tocar lo predecible en más de una ocasión, agarrota el estómago y nos deja con la lección medio aprendida. ¿Luchar por siempre, incluso contra uno mismo? ¿Aceptar lo que ya se ha logrado? ¿Donde está el limite?

Confiemos en que este director siga provocando, despertando y por encima de todo "maravillando" con sus peliculas. No permita que nos embobemos, señor Loach.

Pagando Fantas


Es un error comprometerse. Es un error halagar, y preocuparse, ayudar o interesarse. Es un gran error. La experiencia, cómica a los ojos de todos y alimento para buenas coñas amistosas y próximas peliculas, nos termina por enseñar aun con mano accidentalmente dura. Aunque sea a base de errores. Ensayo y error, asi funcionan muchas cosas en nuestros dias. Y las relaciones interpersonales no son una excepción, nunca lo fueron. Aunque algunos nos equivocáramos pensando lo contrario.

Nada de eso funciona cuando la chica perseguida te abandona por un mengano comercial. Para muestras estan los botones, y cuando acumulas suficientes como para hacerte una chaqueta nueva hay que asumir la ceguera. Corregir el error y seguir la marcha.

Cuidado si uno se descuida que puede terminar convertiéndose en el malo de la pelicula pues el que halaga, se preocupa, ayuda y se interesa lo hace solo para follar. Ni Voldemort acumuló tanta maldad. A ojos extranjeros es todo más extraño, o quizá me haya hecho demasiado mayor, de golpe y sopetón a mis veintitres años y ya no entienda ciertas cosas. Seguiré los consejos de Templar, Duxbellorum y ese aficionado a los Celtics malhumorado. Cambiaré todas las atenciones por un simple; "¿Follamos?", que a tantos funciona. Sin ambiguedades, sin lugar a error. A fin de cuentas si eso va a pensar el público hagas lo que hagas lo mejor será evitarse los trámites. Hoy dia no hay tiempo que perder.

No es pais para viejos.

(Fotografía perteneciente a la próxima pelicula de Borja Cobeaga, "Pagafantas".)